domingo, 19 de junio de 2011

La Mentira, en el origen



El título de este post relaciona a sus denominaciones en español y en francés, porque parecerían ser parte de una misma cosa.
Lo mejor de esta película es que se basa en un hecho real.
La realización es perfecta, porque uno entiende perfectamente cómo la estafa vil se va convirtiendo en un proyecto y se consume a su protagonista.
No sé cómo ni dónde sucedió, pero es genial que alguien haya rescatado esta historia, y que se haya llevado al cine de esta manera. Siempre el cine francés.
No vale la pena hacer una lectura moralista respecto al origen. No hay dudas: el protagonista es un estafador.
Lo que tal vez se vuelva interesante es el debate clásico respecto del fin y los medios.
Cada uno lo responderá, sin dudas, desde el corazón.
En nuestro caso, es indiscutible: el fin nunca justifica los medios.
Hay que verla.+