miércoles, 2 de enero de 2019

El Sentido de la Vida

No hay nada más importante en la actualidad que detenerse a pensar en el sentido de la vida que tiene el hombre contemporáneo y analizar a fondo las pistas visibles en la cultura moderna o posmoderna. Ese es el principal aporte del último libro de Martín Hary.
Martín no es un académico ni se caracteriza por ser un intelectual, aunque es muy leído y tiene ideas propias. Pero él es principalmente un empresario agropecuario muy innovador que ha dedicado una inmensa parte de su vida a cultivar su espíritu en la lectura, en sus viajes y con las artes.
Forzando la imagen, tiene algo del Señor del Sillón del Despertar de la Señorita Prim, el libro de Natalia Sanmartín Fenollera, ya que vive parte del tiempo en Recoleta y la otra, en la casona de su estancia La Galia.

ALPHA OMEGA + Modernidad y sentido de la vida, recientemente publicado por Ediciones Maihuensh, resulta una grata conversación en la que el autor comparte con el lector su largo derrotero investigativo. Con una pluma ligera y agradable, que por momentos hasta se torna poética y bella, recorre la historia del pensamiento filosófico en torno a la cuestión.
Debido a sus orígenes franco alemanes, y a pesar de sus tres generaciones en estas tierras, Martín mantiene una mirada continental del mundo. Sus libros anteriores, Las Coordenadas del Aleph (2009), La República que perdimos (2010) y Climagate (2014), reflejan un menú variado de conocimientos. Con este último publicó Cést le Pays du Bon Dieu (El país de Tata Dios), en el que narra las alternativas de su familia en la Argentina, que incluyen al célebre arquitecto y al impulsor de los grupos CREA.
Martín es un autodidacta y, si bien es bastante liberal, no se lo puede encasillar en un pensamiento ideológico determinado. Digo esto porque, si bien ha realizado una lectura sistemática y ordenada, no tiene la precisión de un filósofo y puede que haya algunas pocas cuestiones abordadas con alguna superficialidad. Aún así, o justamente por eso, es un valiosísimo aporte a la reflexión de lo que nos ha tocado vivir.+

martes, 1 de enero de 2019

Navidad Junto al Lago 2018


Navidad Junto al Lago es un espectáculo de luz, sonido e imagen que se realiza en un escenario natural, Santa María de la Armonía, ubicado en el Km 382,5 de la Ruta 2, en el Partido de Mar Chiquita y año tras año, desde hace 30 años, convoca a miles de espectadores.
Reúne a más de 150 jóvenes provenientes de distintos puntos del país, es una experiencia edificante, formativa e integral. Los participantes conviven en el lugar durante diez días, en los cuales pueden
experimentar un clima y una espiritualidad especial, un modo de encarnar los valores y cultivar los vínculos, manifestar la alegría, empeñarse por el trabajo común, compartir e integrarse con un mismo fin: Evangelizar a través de la belleza, queriendo llegar al público, no tanto como actores sino como “testigos” de aquello creen y quieren vivir.
La particularidad de esta obra es que tanto el montaje como la puesta en escena la realizan los mismos jóvenes.
Navidad Junto al Lago se construye cada año con las capacidades y talentos que
cada uno de los participantes puede aportar. Todo don que se posee y comparte le da vida a este espectáculo, que este año se llevará a cabo los días 4 y 5 de Enero.

Datos importantes:
Funciones: viernes 4 y sábado 5 de Enero (el espectáculo comienza ni bien anochece, alrededor de
las 20:30hs)

Lugar: Santa María de la Armonía (Autovía 2 Km. 382,5 – Cobo, Partido de Mar Chiquita)

La Armonía abre sus puertas al público los días de las funciones a partir de las 18:00hs para disfrutar de su parque, de su galería histórica, sector de artesanías y servicio de gastronomía.

Servicio de Micros desde Mar del Plata: salen de Colón y Tucumán desde las 19:15hs (Costo a confirmar).

Se sugiere al público llevar sillas playeras, abrigo y repelente para insectos.

Entrada libre y gratuita. Se ofrece bono contribución de $100 (Mayores) $50 (Menores 12 años).-

Nuestras redes:
E-Mail: navidadjlago@gmail.com
Facebook: Facebook.com/navidadjl
Twitter: twitter.com/infonjl
Instagram: Instagram.com/navidadjuntoallago
VIDEOS que ilustran la experiencia "Navidad junto al Lago"
Spot publicitario: 2016-2017
https://www.youtube.com/watch?v=eWtREZ_3ZiA
Este video hace un repaso breve de las escenas del espectáculo:
https://www.youtube.com/watch?v=3TYDj6zlKVQ
Estas son dos versiones (una corta y la otra más extensa) en donde se muestra el trabajo en los diferentes
talleres y la historia de Navidad Junto al Lago:
https://www.youtube.com/watch?v=2wGz8hBHpKA
https://www.youtube.com/watch?v=SPTQIMV-h4w

domingo, 23 de diciembre de 2018

Un gran desafío


Lucas 10, 10-16
10. El ángel les dijo: «No teman, pues les anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo:
11. les ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Señor;
12. y esto les servirá de señal: encontrarán un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.»
13. Y de pronto se juntó con el ángel una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo:
14. «Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace.»
15. Y sucedió que cuando los ángeles, dejándoles, se fueron al cielo, los pastores se decían unos a otros: «Vayamos, pues, hasta Belén y veamos lo que ha sucedido y el Señor nos ha manifestado.»
16. Y fueron a toda prisa, y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre.

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Este cuadro de Rembrandt refleja el deslumbramiento de los padres y los pastores con el Niño Jesús.
La impresión que produce la nueva Vida y la alegría que genera es difícil de describir.
Pero ciertamente uno, que ahora es más grande pero todavía no es abuelo, puede asegurar que esos padres no sabían lo que ese chico les iba a deparar. "Y una espada te atravesará el corazón", le profetiza el viejo Simeón en la puerta del templo en ocasión de la presentación del Niño (Lc 2, 35).
Es que nadie puede conocer el camino que debe transitar su hijo, ni participar de su punto de vista de la Verdad, ni comprender el sentido de la Vida que cada uno tiene.
Mientras tanto, sufrimos queriendo lo que creemos que es mejor para ellos.
Lo que habrán vivido José y María, si para nosotros nuestros hijos nos presentan un desafío.
Pidamos a José que nos guíe en la paternidad y a María, que enternezca nuestro corazón para aceptar lo que El quiere para ellos.+

lunes, 10 de diciembre de 2018

Música que eleva y engrandece

El Magnificat de Johann Sebastian Bach
por William Orbaugh, de Misioneros Digitales Católicos

Muchos músicos han abordado la tarea de musicalizar la oración atribuida a la Virgen María
¿Por qué poner música a las oraciones, rezos y textos de la liturgia?
Desde la consolidación del cristianismo, con sus ritos y ceremonias,  durante el servicio religioso todos y cada uno de los textos se los decía cantando. No para que quedara “más lindo” o más alegre, sino porque ése era el protocolo de comunicación con Dios.

¿La música, un lenguaje para dirigirse a Dios?
Durante la Edad Media – que inicia allá por el año 476, con la caída del imperio Romano de Occidente, poco después de la oficialización del Cristianismo – la corriente de estudio más  generalizada, era la de las llamadas “Artes Liberales”, entre las que junto a la Geometría (el estudio de las formas en su estado puro), la Astronomía (el estudio de las formas en movimiento)y la Aritmética (el estudio del número en su estado puro), se estudiaba la Música (el estudio del número en movimiento). Así, la música formó parte del estudio de la aritmética, la geometría y la astronomía.

De entre todas estas materias, la música era considerada la más elevada, porque además de abordar contenido numérico e intelectual, la música era un lenguaje. Si el estudio de la aritmética y la geometría, perseguían comprendery dominar la naturaleza del número y el espacio; y la astronomía observarla, comprenderla, predecirla; la música permitía “crear” de acuerdo a los parámetros que sólo el que había creado todo: el número, el espacio y los astros podría comprender.
Para dirigirse a Dios, uno no lo haría en lengua vulgar, sino en latín (considerado el idioma más elevado) y tampoco le “hablaría” (como se le habla a un igual), sino se entonaría las sílabas de acuerdo a intervalos y modos rítmicos, previamente seleccionados por su correspondencia con parámetros astronómicos y/o numéricos, que tendrían un significado teológico.

La música era el medio para hablarle a Dios en sus términos.
Durante el servicio religioso, el sacerdote no se dirigía a los fieles, sino a Dios. De hecho, les daba la espalda. Él intentaba, pretendía que Dios escuchara y comprendiera sus oraciones, porque su contenido estaba traducido en simultáneo, al lenguaje de los astros y los números: la música.

No se utilizaba instrumentos, sólo se utilizaba la voz humana – salvo el órgano, por su similitud con la voz humana y sólo cuando un refuerzo fuera imprescindible –. ¿Por qué? Porque un instrumento musical era necesariamente imperfecto, porque habría sido hecho por el hombre. El único instrumento musical perfecto, sería aquel hecho por Dios mismo: la voz humana.

Originalmente, se cantaba a una sola voz (todos la misma melodía), pero la acústica de la iglesia, el eco y la resonancia, hacían que sonara como muchas voces complementarias. Para los fieles, a través de la acústica, Dios aprobaba lo que escuchaba y aportaba el resto.

A partir de San Francisco y Santo Tomás – siglo XIII – la iglesia da un giro más humanista y gradualmente el servicio religioso se enfoca más en los fieles, su comprensión de la liturgia y su participación en las ceremonias. Los músicos empiezan a aprovechar los recursos musicales, para hacer más conmovedores los textos religiosos y litúrgicos. Gradualmente, la música pasa de ser numérica, para ser más afectiva y conmovedora, y dejaría de ser parte de las “Artes Liberales”, para integrarse a las “Bellas Artes”. Esto alcanzará su apogeo durante siglo XVII (el Barroco), sobre todo gracias al aporte de la Iglesia Luterana, que desde sus inicios dio mucha importancia a la música, como articulador de la fe. Pero repito, a partir del siglo XVII, tanto la Iglesia Católica como la Luterana, aprovechan la música con similar eficacia.

Muchos músicos han abordado la tarea de musicalizar la oración atribuida a la Virgen María y que es notable por muchos aspectos entre los que destaca el hecho de incluir una profecía: “desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada”.Y es que en aquel entonces, a las mujeres les estaba prohibido hacer profecías, so pena de ser acusadas de hechicería, lo que da muestra del valor de María y sobre todo, de la certeza y fe que tenía del amparo de Dios.

El proceso de musicalizar la oración consiste en separar cada una de las frases del texto y componer para cada una, arias y canciones corales que formarían parte de un todo.

El Magnificat de Johann Sebastian Bach es un buen ejemplo. Inicia con:
“Magnificat anima mea Dominum” a coro, con la celebración de timbales y trompetas, elevando esas palabras a nivel de “mantra”, con un marco musical de glorificación y celebración.
Sigue el “Et exultavit spiritus meus in Deo salutari meo” (y mi espíritu se regocija en Dios, mi salvador), en un aria para soprano.
Sigue un aria a cargo de la soprano, llena de humildad y gratitud “Quia respexit humilitatem ancillae suae ecce enim ex hoc beatam me dicent”, que se transforma en una poderosa y vigorosa entrada del coro en  “omnes generationes” (todas las generaciones)
Sigue “Quia fecit mihi magna qui potens est, et sanctum nomen eius”, (porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí: su nombre es Santo) en una profunda aria para bajo, representando el poder y grandeza de Dios.
Sigue un bellísimo y  conmovedor dúo “Et misericordia eius ad progenie in progenies timentibus eum” (y su misericordia llega de generación en generación a los que le temen)
Luego, el poderoso “Fecit potentiam in brachio suo, dispersit superbos mente cordis sui”, (Él hizo proezas con su brazo: dispersó a los soberbios de corazón ) con coro completo y trompetas triunfales.
Sigue el dramático “Deposuit potentes de sede, et exaltavit humiles” (derribó del trono a los poderosos y enalteció a los humildes), para tenor, en el que con el canto recrea secuencias descendientes (para los derribados que caen) y ascendentes (para los humildes que ascienden)
Luego el “Esurientes implevit bonis, et divites dimisit inanes” (a los hambrientos los colmó de bienes y a los ricos los despidió vacíos), con un aria de carácter pastoril.
Sigue “Suscepit Israel puerum suum recordatus misericordiae suae” (Auxilió a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia), en un conmovedor trío femenino.
Inicia el final de la obra con “Sicut locutus est ad patres nostros Abraham et semini eius in saecula” (como lo había prometido a nuestros padres en favor de Abraham y su descendencia por siempre)
Y como gran remate, agrega el “Gloria Patri, et Filioet Spiritui Sancto.Sicut erat in principio, et nunc, et Semperet in saecula saeculorum. Amen.” (Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.) en el que en referencia a “como era en el principio” utiliza la misma música que usó al principio de la obra, dando a la obra una cohesión y conclusión triunfal y muy emotiva.

Recomiendo escuchar la versión de la Orquesta Barroca de Amsterdam. Que lo disfruten y pasen un momento inolvidable:

domingo, 2 de diciembre de 2018

Esperando al Mesías

Concierto de cierre del 27 Ciclo de Música Sacra 2018 organizado por la Diócesis de San Isidro con la asesoría del padre Fernando Cavaller en la Parroquia San José, del Colegio salesiano Santa Isabel. Oratorio El Mesías, de George Friedrich Haendel. ¡Aleluya! Cuatro solistas, el coro de Martínez de la Congregación Evangélica Alemana en Buenos Aires y la Orquesta Barroca Solo Deo Gloria, bajo la dirección de Santiago Cano. Magnífica forma a de empezar el Adviento. Extraordinaria culminación de un domingo primaveral. "Alabad al Señor, que la música es buena; nuestro Dios merece una alabanza armoniosa", dice el salmo 146,1.+




martes, 13 de noviembre de 2018

Poco bohemio

Bohemian Rhapsody es una historia propia del final del siglo XX. Los ropajes artificiosos, las nuevas sexualidades, la aparatosa rebeldía, el afán de lucro, el lujo, el hedonismo, las drogas... y la música... ¡y qué musica!
Como bien dijo la crítica, lo que la película concretamente aborda es la historia de Queen; y probablemente la que la exesposa y heredera de Freddy Mercury, Mary Austin, quiso narrar: la del pequeño inmigrante "paqui" que se hace valer en la ciudad imperial con un nombre que ilustrara sus pretensiones y deseos de ser reina.
El relato es indulgente con el joven Farrokh Bulsara, que a los 18 años adoptó la ciudadanía inglesa y abandonó todas sus antiguas tradiciones; hasta el nombre. Estas tensiones familiares y su decidida aventura artística parecerían estar relejadas en la canción que titula al film, y que se puede ver subtitulada en español en el video de este texto. La letra de Rapsodia Bohemia es bastante elocuente de ese salto al vacío y de los costos que implicó para él; es como si fuera la metáfora de su vida. Una joya para nuestra página de teología rockera, ya que presenta una pulseada con el mismo demonio. La Rapsodia Bohemia parece inspirada en Fausto.
 Pero más allá de lo que Mercury transmitió efectivamente durante su alocada vida, el guión procura explicar su particular sensibilidad y sus intenciones, mas no disimular sus excesos ni sus arrebatos.
Así y todo, es una linda producción cinematográfica llena de buenos mensajes y de un contenido constructivo.
Pero parecería tener, asimismo, el afán de mantener a Queen en el podio musical que ocupó y que, a mi juicio, debe seguir ocupando. En definitiva, no desprecia el afán comercial -y la destreza de ejecución- que tanto Mercury como Queen tuvieron siempre como bandera.+

viernes, 12 de octubre de 2018

Homilía a 20 años de la Pascua de la Hna. Martha


Misa por el 20° Aniversario de la Pascua de la Hna. Martha Pereyra Iraola

Domingo XXI durante el año

Josué 24,1-a 15-17.18h

Efesios 5,21-33

San Juan, 6,60-69

Mons. Santiago Olivera, Obispo Castrense de Argentina:

En primer lugar, quiero compartir con ustedes la alegría de celebrar esta Eucaristía en la que pedimos para Gloria de Dios la pronta Canonización de la hermana, y claro en el proceso primero pedimos la Beatificación.

En esta Misa que es acción de gracias por excelencia damos gracias a Dios por su nacimiento: nos relata la misma hermana Martha: “Nací en Buenos Aires, el 26 de agosto de 1913, (hoy a 105 años de aquel día) es muy lindo el relato que ella hace de su infancia, que seguro conocerán, hay gozos y dolores relatados con mirada de fe. Sabemos de sus raíces, padre y madre, ejemplares. La Revista Jesuita dijo de su madre: “En ella todo fue cristiano, de pura sabia evangélica (…)”, allí en esta escuela, la mejor, que es la familia, nació y vivió la hermana Martha que ayer se han cumplido los 20 años de su Pascua.

Celebramos la vida y recordamos su muerte, celebremos su Pascua y renovamos la certeza que fue para muchos “la ternura de Dios que nos visitó”.

En la primera lectura que hemos escuchado vimos como el pueblo repasa su propia experiencia y responden como Josué y a Josué: “nosotros también serviremos al Señor, ya que él es nuestro Dios”, en la pequeña biografía que me han enviado decía que los padre intentaron enseñarles a sus hijos a “Vivir para Dios y para los demás” y los santos son aquellos que adelantándose a los tiempos nos recuerdan siempre la verdad y novedad del Evangelio, siempre es actual. No como algunos quieren hacernos creer. El Evangelio es actual y es el camino que nos conduce al verdadero gozo. Que consoladoras y esperanzadoras son las palabras del entonces Cardenal Bergoglio: “La hermana Martha es un rayo de luz que pasó por la vida de esta Arquidiócesis predicando, con su solo vivir, la mansedumbre del mensaje evangélico” por eso que pedimos confiados y con insistencia por la pronta beatificación y canonización, porque los santo son faros y modelos que iluminan.

Y es de desear que, al mirar a ella, también cada uno de nosotros renovemos el deseo de que con solo vivir prediquemos el Evangelio.

Nosotros también como Josué serviremos al Señor, – contestó el pueblo – la hermana Martha lo enmarcó y supo que el servicio al Señor se hace real y creíble en el servicio a los hermanos, la vida de la hermana Martha se fue transformando en un generoso camino de entrega fiel al amor del Padre y al servicio abnegado y silencioso que la necesitaban.

Providencial también el Evangelio que la Iglesia nos propone como alimento en este Domingo. “¿Señor, a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Nosotros hemos creído y sabemos que eres el santo de Dios”. Pedro responde en nombre de todos, el Pueblo respondió también desde la experiencia de Dios. Nosotros también debemos escuchar esta pregunta del señor y responder con la generosidad y certeza que el señor tiene palabras de Vida. Que seguirlo a él no es un camino que ahoga o asfixia, sino que engrandece la vía y el corazón, que creer es el camino que nos hace felices de verdad.

Que el Evangelio vivido es carga ligera y no una piedra que aplasta. Que seguirlo a él en la Iglesia, por la fe, es un don y no una pesada herencia que nos limita o cercena. Esto esperan hoy de nosotros nuestros hermanos. El testimonio que necesitan ver los hombres y mujeres de nuestro tiempo.

Es duro este lenguaje le dicen algunos de los discípulos a Jesús, y sin embargo son palabras de vida, algunos de ellos se alejaron. ¿Y ustedes, pregunta el Señor, también quieren irse? Sabemos lo que respondieron algunos de los discípulos. Y nosotros ¿qué responderemos?

Los santos son los que no se fueron. Son los que por sus ejemplos de vida ayudaron a otros a seguir adelante en el seguimiento del Señor. Son los que a pesar de la dureza y exigencia que en muchos casos supone vivir y encarnar el Evangelio se mantuvieron de pie, firmes en la fe.

Por último, quisiera compartirles lo que dijo en el prólogo del libro: “Martha Pereyra Iraola, La Ternura de Dios entre nosotros”, de Fray Contardo Miglioranza, el Cardenal Bergoglio: “Muchas veces hablé con ella y, después de esas conversaciones, salí renovado y con deseos de seguir más de cerca al señor. A ella le debo mucho, pues su ejemplo me fortaleció para seguir adelante en el servicio del Señor”. Pidamos la intercesión de la sierva de Dios para que el Santo Padre, el Papa Francisco, siga con fortaleza la misión y el servicio que el Señor le ha confiado.

+Santiago Olivera
Obispo Castrense de Argentina

miércoles, 3 de octubre de 2018

Grata celebración

Foto: diario As de Colombia 
El festejo del gol de River con el que se impuso a Independiente por 3 a 1 en los cuartos de final de la Copa Libertadores de América, fue para mí lo mejor del partido porque dejó reflejada la gratitud de Santos Borré y de Juan Quintero.
Si bien ambos equipos jugaron bien, River demostró desde el principio un mayor dominio del campo de juego y creó más situaciones de gol. El equipo conducido por Macelo Gallardo alcanzó una madurez futbolísitica que se puede ver en la mecánica y en el ritmo de su funcionamiento.
Cabe agregar que, particularmente, Borré es uno de esos jugadores que se lucen y cuyo desempeño es crítico para la superación.
Así y todo, siendo estos chicos ricos y famosos, hábiles de toda habilidad y con un gran esfuerzo a lo largo de su carrera profesional, a la hora de festejar su conquista no quisieron destacar sus propios logros ni sus revanchas personales. Con sus rostros plenos de felicidad y de rodillas, elevaron sus miradas y señalaron al Cielo.
Esta foto merece ser destacada por lo que transmite, en una época infestada de imágenes paganas. Esta dupla señalando al cielo es la celebración misma de la Acción de Gracias.+

martes, 2 de octubre de 2018

Sobre el subsidio a la Iglesia

Diario Los Andes, Mendoza.
Jueves, 19 de abril de 2018
Relación histórica entre Iglesia y Estado en la Argentina: ¿quién sostiene a quién?
Por Edgardo Fretes,
Docente y Comunicador



Cuando con "inocencia discutible" algunos medios tomaron de más de 1.000 preguntas a Marcos Peña, jefe de ministros, justo la que tiene que ver con el sostenimiento de la Iglesia, como noticiable o relevante, se volvió a abrir un viejo debate sobre la relación Estado - Iglesia Católica.

Verdad Histórica
Dice Héctor Ruiz Núñez en su libro "La Cara Oculta de la Iglesia": "La mayor parte de los bienes de la Iglesia argentina tienen su génesis en la época colonial. En los siglos XVI y XVII la corona española cedió cientos de miles de hectáreas a los obispados y a los conventos que se establecieron en el nuevo mundo. En el siglo XVIII, en cambio, el crecimiento de las propiedades eclesiásticas derivó de donaciones y herencias".
En lo que hoy es Argentina, la Iglesia tenía 35.000 hectáreas de campos donde luego se establecieron los partidos de Luján, Merlo, Avellaneda, San Pedro, Arrecifes, Moreno, Quilmes, Magdalena y Tres de Febrero; en la provincia de Buenos Aires. También la Iglesia era propietaria de 300 manzanas en la actual Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La renta que producían estas tierras servían al sostenimiento de las obras religiosas, el mantenimiento de orfanatos, hospitales y a la creación de nuevas comunidades y parroquias, en una región que crecía con gran velocidad demográfica.
Continúa el reconocido (anticlerical) periodista de La Nación: "Bernardino Rivadavia, siendo ministro de Gobierno de Martín Rodríguez, produjo un hecho que durante 150 años fue motivo de debates y reclamaciones entre la jerarquía eclesiástica y el gobierno: expropió numerosos inmuebles de la Iglesia ‘no necesarios para el culto’. Los sucesivos decretos no se limitaron sólo a los bienes, también reglamentaron distintos aspectos de la actividad religiosa, dentro de un proyecto conocido como Reforma Eclesiástica".
Esto ocurría en 1822. El detalle a tener en cuenta es que, a diferencia de lo que sucede en la mayoría de las expropiaciones, el Estado no dio a la Iglesia pago o indemnización a cambio. Muchas comunidades religiosas quedaron literalmente en la calle, tal fue el caso de los Monjes Recoletos a los que se les quitó la propiedad donde hoy podemos visitar el Cementerio de la Recoleta.
Luego fueron las sucesivas Constituciones, las de 1853 y 1994, las que consagraron en su Artículo 2, el sostenimiento del Culto Católico y fue el gobierno militar de la última dictadura el que promulgó una ley dando respuesta definitiva al reclamo de la Iglesia, por aquella renta que había dejado de recibir por los bienes expropiados.
Pero hay más. Alguien insospechado de clericalismo como Bernardo de Irigoyen, en la sesión del 11 de agosto de 1871, de la Convención Constituyente de Buenos Aires, decía: "La verdad del caso, Señor Presidente, es que la Iglesia se sostenía con los bienes que poseía, donados por los fieles. Vino el año 22 en que el gobierno concibió la idea patriótica de una reforma general, y en ella comprendió también al clero. Se inició pues la reforma eclesiástica, y para llevarla a cabo sancionó una ley que en su artículo 19 dice lo siguiente: ‘Desde el 1 de Enero de 1823, quedan abolidos los diezmos y las atenciones a que eran destinados serán cubiertos por los fondos del Estado’. Viene enseguida otra disposición de la misma ley de donde resulta que no fue la Iglesia Católica la que trató de ser sostenida por el Estado sino que fue el Estado el que tomó posesión de todos los bienes de la Iglesia, el que suprimió las contribuciones con que la Iglesia se sostenía, y que fue el Estado el que creyendo que estaba realizando una reforma liberal, una reforma de alta conveniencia pública, dijo: Tomo a mi cargo el sostén del Culto Católico en este país. Ésta es la verdad histórica".
Es decir, en sencillas palabras: la Iglesia en Argentina era una organización autofinanciada e independiente del Estado. Fue el Estado el que la quiso hacer dependiente para disciplinarla e intentar manejarla en su acción y discurso. Y esta verdad no la dice la Iglesia.

Los colegios católicos
La gran mayoría de los colegios católicos del país reciben subvención estatal para el pago de sueldos. Esto es cierto. Tan cierto como que son los mismos religiosos los que gestionan esos colegios y los mismos fieles los que los mantienen en infraestructura y mejoras, elevando el nivel educativo y haciendo patria en lugares rurales y de difícil acceso.
Pero la ecuación podría ser al revés: En lugar de sacar la cuenta de cuánto "gasta" el Estado en los subsidios de los sueldos en los colegios católicos, me gustaría preguntar: ¿Cuánto gastaría el Estado si el 30% del total del alumnado del país, que concurre a establecimientos católicos, fuera a escuelas públicas? Un Estado que es corrupto, obeso y poco diligente, ¿cuánto erogaría en el funcionamiento de tal infraestructura?

El sostenimiento al revés
Según se desprende de la información que brindó el jefe de Gabinete en el Congreso, el Estado destina anualmente unos 174 millones de pesos al sostenimiento del Culto Católico. Ahora bien, en un país con un 30% de pobreza, la Iglesia apoya y acompaña en las grandes ciudades y en los rincones más recónditos del territorio, a muchas familias que se encuentran agobiadas por el peso de un Estado que no llega a curar todas las llagas y a atender todas las necesidades.
La Iglesia Católica en Argentina, a través de Cáritas Nacional, invirtió durante 2016 en educación, ayuda inmediata y emergencias, desarrollo institucional, abordaje de las adicciones y economía social y solidaria, más de 94 millones de pesos. Si tenemos en cuenta que la colecta de Cáritas se divide en tres tercios, el primero para Cáritas nacional, el segundo para la Cáritas diocesana y el tercero para Cáritas parroquial, el número se multiplica por tres y pasamos, sólo en 2016 a mucho más de 282 millones, puesto que no estamos considerando las donaciones que en todas las parroquias se reciben a diario, para el desarrollo de Cáritas y que no se cuantifican, porque se van destinando casi en forma instantánea para cubrir las necesidades de miles de familias.
No nos olvidemos de la Colecta +x-. Durante 2016 esta colecta distribuyó entre las zonas más pobres del país, más de 35 millones de pesos.
Así las cosas, teniendo en cuenta un mínimo crecimiento del 20% entre 2017-18, la Iglesia Católica en su conjunto, estaría erogando para paliar necesidades donde el Estado no está, alrededor de 380 millones de pesos.
Obviamente la Iglesia "hace el bien sin mirar a quién" y nunca va a reclamar por este rol de caridad que le es propio, al Estado, al que sí le es propio velar por el bienestar de todos sus ciudadanos.